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Mundo
martes 27 de septiembre de 2016, 19:33

Cien voces empapelan el Congreso argentino para pedir una nueva ley abortista

Buenos Aires, 27 sep (EFE).- Las voces de 100 mujeres que abortaron clandestinamente o que vieron cómo algún ser querido lo hacía cubrieron hoy las vallas del Congreso de Argentina, en Buenos Aires, para pedir que la legislación del país suramericano amplíe las condiciones para poder abortar.

Esta iniciativa, organizada por el colectivo argentino Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá), reclamó que "cualquier mujer tendría que tener el derecho a interrumpir un embarazo no deseado hasta la semana 14 por el solo hecho de desearlo", explicó en declaraciones a Efe la coordinadora nacional de la entidad, Raquel Vivanco.

Actualmente, recordó Vivanco, en Argentina "el aborto es no punible en los casos en los que esté en riesgo la vida o salud de las mujeres o que sea producto de una violación"; unas condiciones que para ella no cubren todas las condiciones a las que se puede exponer una mujer.

Por ello la coordinadora está movilizando como parte de Mumalá esta iniciativa un día antes del Día de lucha por la legalización del aborto en Latinoamérica y el Caribe, una jornada que, recordó, va de la mano de la campaña nacional que 40 diputados de "todos los bloques partidarios" están realizando por sexta vez para sacar adelante un proyecto de ley que "mejore las condiciones de las mujeres argentinas".

Las causas de los embarazos no deseados "son muchísimas" y, en referencia a datos de las Naciones Unidas, acaban generando cerca de medio millón de interrupciones de embarazos anuales en Argentina, recalcó Vivanco.

"Se estima que 80.000 mujeres ingresan a hospitales públicos por complicaciones derivadas del aborto clandestino", añadió.

Para esta activista, la situación empeora "todavía más" cuando esta actividad clandestina acaba en la muerte de las mujeres afectadas, que generalmente son "quienes tienen menos recursos".

"Quienes cuentan con dinero pueden interrumpir un embarazo en una clínica clandestina pero que va a garantizar sus condiciones de salubridad, mientras que quien no tiene dinero lo va a hacer con métodos caseros exponiéndose gravemente a sufrir lesiones, consecuencias producto de estas prácticas", reclamó.

Impresos en papeles blancos, un centenar de relatos pegados a un gran panel verde cubrieron la cara principal de la valla del Congreso, a los que decenas de curiosos se acercaron para conocer las historias de mujeres de todas las edades que se tuvieron que enfrentar a la difícil situación de abortar clandestinamente.

Para Vivanco, "esas vivencias nos hablan de las consecuencias terribles que trae para la salud y la vida la clandestinidad de esta práctica" y sirven para abrirse espacio en una sociedad que cada vez es más consciente del problema.

Frente a la oposición abierta del actual presidente argentino, Mauricio Macri, la coordinadora de Mumalá pidió que "simplemente" se les dé a las mujeres "un derecho" que es decidir sobre su "propio cuerpo".