3 de diciembre
Sábado
Nublado con chubascos
21°
29°
Domingo
Mayormente despejado
20°
31°
Lunes
Mayormente despejado
23°
35°
Martes
Parcialmente nublado
23°
33°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Mundo
domingo 6 de noviembre de 2016, 13:54

Cien países se suman al Acuerdo de París en vísperas de la cumbre climática

Marrakech (Marruecos), 6 nov (EFE).- Cien países de todo el mundo han ratificado ya el Acuerdo de París contra el cambio climático hasta la fecha de hoy, un día antes de que mañana se inaugure en la ciudad marroquí de Marrakech la cumbre climática de la ONU, COP22.

La secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Patricia Espinosa, subrayó hoy en una rueda de prensa en Marrakech que cien países en total ratificaron este convenio internacional, y añadió que otros se sumarán próximamente.

La diplomática mexicana se congratuló de la rápida entrada en vigor de este tratado internacional, cuando han pasado menos de once meses desde su adopción el 12 de diciembre de 2015.

Para hacerse efectivo, el Acuerdo de París necesitaba ser ratificado por al menos 55 países responsables del 55 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, una meta que se alcanzó el pasado 5 de octubre.

Espinosa añadió que se espera un "gran trabajo" en la cumbre climática de Marrakech, que se celebrará entre el 7 y 18 de noviembre, ya que acogerá por primera vez la reunión de alto nivel de los miembros que ratificaron este tratado.

Esta cumbre constituye, según la diplomática mexicana, una oportunidad para que los países desarrollados presenten una hoja de ruta para movilizar los 100.000 millones de dólares anuales destinados a financiar proyectos sostenibles en los países en vías de desarrollo.

Además, se tratará también en esta cumbre, según Espinosa, de concretar los proyectos que financiarán la mitigación (como, por ejemplo, proyectos energéticos con menor emisión de gases contaminantes), y los destinados a financiar las iniciativas de adaptación al cambio climático, estos últimos más difíciles de costear por su baja rentabilidad a corto plazo.

Por su parte, el presidente de la COP22, el marroquí Salahedin Mezuar, sostuvo que esta cumbre constituye "un punto de inflexión" en la dinámica de la acción a favor del clima, y su objetivo es cambiar los paradigmas de desarrollo mundiales hacia una economía baja en carbono.

"Los países insulares y los más vulnerables al cambio climático lo que esperan de esta cumbre es la acción y que los países confirmen sus compromisos", apuntó Mezuar.

El Acuerdo de París tiene como fin último que la temperatura del planeta no suba más de dos grados a finales de este siglo respecto a 1890, y aglutina promesas nacionales de reducción de emisiones de cerca de 200 países que se irán revisando al alza cada cinco años para alcanzar este objetivo.

No obstante, la Organización Meteorológica Mundial alertó de que en 2016 se ha batido un nuevo récord en la concentración atmosférica de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero, lo que supone, según los expertos, que el mundo está lejos de lograr los objetivos del Acuerdo de París, por lo que será necesario elevar el techo de los compromisos gubernamentales a este respecto.

Al menos 20.000 personas participarán en la cumbre de Marrakech, y 43 jefes de Estado y 32 jefes de Gobierno (la mayoría africanos) confirmaron su presencia en esta cita en la ciudad ocre, donde se nota mayor circulación de tráfico aun siendo un domingo y drásticas medidas de seguridad.

La presencia de agentes de diferentes cuerpos policiales es muy visible en toda la ciudad; algunos ciudadanos comentaron a Efe que la policía realiza registros aleatorios a los viandantes en los puntos sensibles de la ciudad.

Otros ciudadanos expresaron su contento de que la cumbre haya dado más fama a la ciudad más turística del país magrebí: "Lo que más me alegró de esta cumbre es que veo que los grandes canales de televisión están hablando de Marrakech", dijo a Efe Hamid, un empleado en el sector del turismo.

Por Fatima Zohra Bouaziz