10 de diciembre
Sábado
Poco nublado con tormentas
21°
28°
Domingo
Parcialmente nublado
20°
30°
Lunes
Mayormente nublado
22°
32°
Martes
Mayormente nublado
21°
31°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Nacional
martes 12 de julio de 2016, 11:07

Choferes de la línea 49 levantan carpas frente al Ministerio del Trabajo

Los choferes de la línea 49 que se instalaron hace más de un año frente al Ministerio del Trabajo tras denunciar despidos injustificados, levantan sus carpas y abandonan el lugar. Los trabajadores de la línea 51 permanecerán con la medida de fuerza.

Con la mediación del intendente de Asunción, los choferes de la línea 49 comenzaron a desmantelar las carpas instaladas frente al Ministerio del Trabajo, donde protestaban contra los despidos y el no reconocimiento de su sindicato.

En tanto, los choferes de la línea 51 que quedaron sin trabajo tras la cancelación del itinerario de la empresa en la que trabajaban, permanecerán. Piden que la compañía San Isidro, que explota actualmente el trayecto, absorba a los choferes desempleados. En el lugar se instalará una caseta policial.

"Yo siempre apuesto por el diálogo, esta es una conquista tanto por parte de los obreros como de la gente que hemos trabajado desde asesoría jurídica, nos parece que es el método. El Paraguay está muy cansado de la represión, la represión no es el camino", expresó el jefe comunal, Mario Ferreiro, quien estuvo en el lugar en la mañana de este martes, informó el periodista de ÚH, Gustavo Saba.

Embed

La manifestación inició a consecuencia del despido de 51 choferes de la Línea 49, días después de haber realizado una asamblea para conformar un sindicato, en lo que Villalba consideró una "enorme persecución sindical".

Al principio, se movilizaron en inmediaciones de la sede de la empresa del transporte público, propiedad del diputado liberal Celso Maldonado, pero al no tener respuestas favorables a sus reivindicaciones, se trasladaron e instalaron frente al Ministerio del Trabajo.

Durante ese tiempo, ocho personas se crucificaron como señal de protesta, entre las que había dos mujeres, ambas esposas de choferes.

El ministro del Trabajo, Guillermo Sosa, en varias oportunidades expresó que no cederían ante el "chantaje social", como calificaba lo que hacían los manifestantes. Incluso, afirmó que la crucifixión es rechazada por el sindicalismo internacional y lo que buscaban era "conmover a la población".

Embed