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Mundo
martes 27 de septiembre de 2016, 10:31

Chirac sigue hospitalizado, en medio del hermetismo sobre su estado

París, 27 sep (EFE).- El ex presidente de Francia Jacques Chirac sigue hoy hospitalizado en París sin que se haya comunicado oficialmente nada relativo a su estado, después de varios rumores desmentidos acerca de su muerte.

Fuentes médicas citadas por "Le Journal du Dimanche" indicaron que Chirac, de 83 años, "rozó la muerte" el pasado 18 de septiembre, pocas horas después de ingresar en el hospital de la Pitié Salpêtrière, cuando los facultativos le tuvieron que retirar con carácter urgente los líquidos que habían encharcado sus pulmones.

Esa publicación concluye que el político conservador sobrevivió a ese momento crítico, ya que ha pasado más de una semana desde ese episodio y porque -según declaraciones de un facultativo- los tres días siguientes a una intervención de ese tipo se consideran determinantes.

No obstante, la incertidumbre sobre su evolución persiste, sobre todo por los problemas de salud que arrastra el exjefe de Estado en los últimos tiempos, pues no camina desde hace un año y está asistido día y noche por una enfermera.

Las últimas noticias oficiales las ofreció su yerno, Frédéric Salat-Baroux, quien el pasado sábado indicó que la esposa de Chirac, Bernadette, fue dada de alta ese día, cuatro días después de haber sido ingresada en el mismo hospital para recuperarse por la fatiga que le había causado la situación de su marido.

Salat-Baroux había salido previamente al paso de los rumores propagados en la red social Twitter por una antigua ministra de Chirac, Christine Boutin, que apuntaban a que quien fuera presidente de Francia de 1995 a 2207 había muerto.

La salud de Chirac, que fue repatriado de Marruecos para ser tratado con urgencia en París, había quedado ya mermada con el accidente vascular cerebral que sufrió en 2005, cuando todavía ocupaba el Palacio del Elíseo.

Una vez que se retiró de la primera línea política en 2007, se hicieron manifiestas sus dificultades para desplazarse, para oír y sus problemas de memoria, y sus intervenciones públicas se hicieron cada vez más infrecuentes.