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lunes 24 de octubre de 2016, 01:00

Celebración del Último Último Día de clases, entre posturas divididas

Para muchos, es literalmente uno de los últimos días en compañía de sus compañeros de siempre, para otros una oportunidad más para celebrar con los amigos y colegas de sala de clase.

Es el Último Último Día (ÚÚD), una tradición costosa y emotiva que celebran en los próximos días una buena parte de los estudiantes del tercero de la Media en el país.

El ÚÚD es una especie de fiesta que se realiza la noche anterior al último día en el colegio y normalmente el festejo se extiende toda la noche. Una vez que amanece, los alumnos se preparan juntos para ir a clases. En la institución suelen organizarse despedidas con los alumnos de la primaria y meriendas organizadas también por los padres de familia. La discusión entre los padres ronda por lo general en permitir o no el consumo de alcohol entre los chicos.

Como todo evento impuesto por los jóvenes, el ÚÚD tiene a sus detractores y a sus defensores entre los progenitores o tutores.

Es lo que observa el directivo de la Federación de Asociaciones de Padres de Centros Educativos del Paraguay (Fedapar), Javier Leiro. “Para mí es una tontería esto del ÚÚD, en lugar de hacer otro tipo de actividades, se gasta mucho dinero, habiendo tanta necesidad en nuestro país”, dice tajante el padre, de profesión sicólogo.

Leiro expresa que la inversión total suele sobrepasar los G. 10 millones en esta fiesta, donde los secundarios van en ocasiones disfrazados o se uniforman con remeras del mismo color y eslogan.

“Eso sin contar que luego se hace el acto de colación, la fiesta de colación, vienen los viajes a Cancún”, alega.

Acompañamiento. Pero no todos los padres son radicales como Leiro. Otros se muestran a favor del último día y que los jóvenes también tengan la oportunidad de organizarse por su cuenta, siempre con acompañamiento.

Es la postura de Sandra Bedoya, madre del tercer año del colegio Las Teresas, quien se encuentra acompañando la organización del ÚÚD de la institución de gestión privada. “Dejamos a los chicos que organicen todo, ya consiguieron hasta un toro mecánico, pero vamos guiándolos para hacer que la fiesta sea ordenada”, comenta.

La guía consiste en mostrarse a favor o en contra de tal o cual atracción o de los momentos de la fiesta para evitar desbordes. En este caso, asegura que los padres harán turnos para amanecer con los estudiantes en el local elegido.