23 de septiembre
Viernes
Parcialmente nublado con chubascos
17°
21°
Sábado
Chubascos
17°
25°
Domingo
Parcialmente nublado
21°
31°
Lunes
Parcialmente nublado
19°
31°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
País
miércoles 11 de abril de 2012, 00:00

Cataratas del Yguazú, sin agua por la sequía

La sequía que desde enero afecta a una de las siete maravillas naturales del mundo no impide que visitantes la escojan como destino turístico. Pero la postal de la colosal cascada ya no es la misma. Falta agua.

Por Wilson Ferreira

CIUDAD DEL ESTE

La sequía que desde enero impera en el sur de Brasil, al igual que en el Departamento de Alto Paraná, no solo afecta a los cultivos. Maravillas naturales como las Cataratas del Yguazú -cuyo volumen de agua disminuyó considerablemente- también padecen la falta de agua.

Hace mucho que están a la vista gran parte de los paredones de este gran atractivo turístico, y hasta se puede ver la basura acumulada en el fondo.

Se estima que la ausencia de lluvias redujo el volumen de agua que cae por las cataratas de un 1.500.000 litros por segundo a apenas 600.000 litros por segundo.

MENOS AGUA. Ese volumen promedio de agua es hasta cinco veces inferior al que usualmente cubría el enorme paredón que separa Brasil de Argentina.

La falta de precipitaciones está dejando a una de las maravillas naturales de Brasil y Argentina sin su característica cortina de agua.

El agua caída durante los cuatro primeros meses del año corresponde a la mitad de la registrada el año pasado, en el mismo periodo de tiempo. De acuerdo a los registros, un fenómeno similar fue observado en el año 2006.

Pero, pese a que la sequía redujo el volumen de agua, las cataratas siguen siendo atractivas, es más, presentan una belleza diferente para los turistas.

Finos chorros se deslizan por los principales saltos de las cataratas, declaradas Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco en 1984. A diferencia de años anteriores, las imágenes del lugar muestran ahora rocas y un pequeño flujo de agua que desciende hacia el río Iguazú.

En los últimos años, la falta de agua en el mayor recurso turístico de Misiones ha sido noticia recurrente. Debido a la larga sequía, la dirección del Parque Nacional de Yguazú, lado brasileño, mantiene equipos monitoreando todas las áreas del en torno del parque, con el objetivo de sofocar cualquier principio de incendios forestales.

Es que la falta de lluvia no solo preocupa porque afecta a la visual de las cataratas, sino también por la posibilidad de incendios.

A 13 KM DE CIUDAD DEL ESTE. Las Cataratas del Yguazú están ubicadas en el Parque Nacional Iguazú (Misiones, Argentina), y en el Parque Nacional do Iguaçu (Paraná, Brasil). Está a solo 13 kilómetros de Ciudad del Este, Paraguay.

Las majestuosas caídas están formadas por 275 saltos de hasta 80 metros de altura. Alimentados por el caudal del río Iguazú, el 80 por ciento los saltos están del lado argentino.Es posible realizar paseos en lancha bajo los saltos y caminatas por senderos, en los que es posible apreciar animales de la selva semitropical, siempre y cuando las condiciones naturales así lo permitan.

La Garganta del Diablo es el salto de mayor altura. Se puede disfrutar de toda su majestuosidad a solo 50 metros de distancia, recorriendo las pasarelas que parten desde Puerto Canoas, al que se llega utilizando el servicio de trenes ecológicos.

MACUCO. Este sendero de trekking es una de las salidas tradicionales para los amantes de la observación de la naturaleza. Se trata de una antigua picada de extracción forestal, de más de tres kilómetros y medio de longitud en ambiente selvático.

Este sendero permite acceder a una cascada de 20 metros en plena selva. Es una oportunidad única para conocer el suelo selvático y avistar macucos, monos, coatíes, pavas de monte, así como un sinfín de insectos y, ocasionalmente, víboras de coral.

Cabe recordar que dentro del parque se encuentra el hotel Sheraton (antes llamado hotel Internacional Iguazú), que cuenta con una vista panorámica de la Garganta del Diablo y de los saltos brasileños.