3 de diciembre
Sábado
Nublado con chubascos
21°
27°
Domingo
Mayormente despejado
20°
31°
Lunes
Mayormente despejado
23°
35°
Martes
Parcialmente nublado
23°
33°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Mundo
viernes 22 de julio de 2016, 11:24

Carlinhos Brown: "La música hoy no tiene credibilidad"

Madrid, 22 jul (EFE).- Con una agenda repleta de compromisos, Carlinhos Brown llevaba demasiado tiempo lejos de España, el país que, según él, "lo impulsó hacia el mundo" y al que vuelve estos días para dar las gracias con su mensaje siempre optimista, aunque previniendo de que su descontento con la música crece día a día.

"Llevo 37 años subiendo y bajándome de los escenarios. Hoy la pintura me llama como otro camino, con un mensaje que la música ya no me ofrece, porque atraviesa un momento sin credibilidad. Se ha usado para vender de todo, de champús a coches, y no quiero colaborar con ese momento", advierte en una entrevista con Efe.

¿Se ha planteado una fecha para abandonar la música? "Es algo en lo que empiezo a pensar, no tanto en dejar la música, sino ese modelo, porque nunca quise ser una estrella del pop. Siento que he tenido éxito no porque me digan '¡qué grande eres, Carlinhos!', sino por haber podido alimentar a mis hijos con el trabajo que tanto soñé", responde.

Tome la decisión que tome (precisa que nunca podría desvincularse completamente de la música), a día de hoy, sigue en marcha con su locomotora festiva, y anticipa que planea una inminente gira por teatros.

"Soy semianalfabeto y toda mi formación es oral, parte de ella africana. He reivindicado mucho esta cultura y en Brasil se recela del recuerdo del pasado esclavista. Además, mi música es rebuscada, aunque no lo parezca", explica sobre las razones sobre las reticencias iniciales a su arte en su país, donde hoy sí se le comprende, "incluso de una forma que asusta", remacha.

Para Antônio Carlos Santos de Freitas (Salvador de Bahía, 1962), que tomó su nombre artístico como homenaje a James Brown y a un exesclavo y activista por los derechos humanos, H. Rap Brown, "la situación de los negros en el mundo no ha cambiado con (Barack) Obama", afirma antes de ilustrarlo con una terrible estadística: "En Brasil mueren 29 adolescentes negros al día".

Aún así, constata que "los principales problemas de los negros no están en EE.UU., ni en Brasil; están en África, donde la gente sigue pasando necesidades, hambre, prejuicios raciales y falta de oportunidades".

Por todo eso, él insiste en su mensaje de unidad. "Solo hay una raza: la humana", subraya una y otra vez este optimista irredento, empeñado en ver siempre el lado bueno de las cosas.

"Siempre hay días difíciles, pero no puedo quedarme lejos de la belleza, de la bondad y de extender la mano a mis amigos", considera Brown, quien recuerda que "la verdadera crisis no es no poder ir al cine".

Por ver bien, hasta se muestra cauto, cuando no optimista, con respecto a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, que tantos recelos y problemas económicos y políticos han despertado.

"Se dicen muchas cosas de los Juegos Olímpicos, pero sabemos que sus consecuencias no surten efecto hasta años después. Lo importante de ellos es que reúnen a grandes hombres disciplinados, movidos por la competición, pero sin guerra. Solo el tiempo dirá si fue una buena idea su celebración, pero es una gran oportunidad", destaca.

Brown postula el poder sanador de la música y, desde esta perspectiva, la idea del artista con una misión civil. "El artista no nació para ser glorificado", comenta.

En su más reciente álbum de estudio, "Artefireaccua - Incinerando o Inferno" (Candyall Music, 2016), vuelve sus ojos hacia la naturaleza y defiende por ejemplo "un consumo responsable". "Este planeta no es un fin, es un lugar al que se vuelve", comenta.

En su primer sencillo, "Dois guardados", también ensalza el poder del amor y del "matriarcado", apoyando la figura central de la mujer tanto en la familia como al frente del mundo.