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Mundo
martes 20 de diciembre de 2016, 10:39

Brasil perfila la dura reforma de su maltrecho sistema de pensiones

Sao Paulo, 15 dic (EFE).- El Gobierno brasileño ha dado un paso al frente en la reforma del deficitario sistema de pensiones y ha perfilado los detalles de su polémica iniciativa, necesaria e inaplazable según algunos expertos, y extrema y radical para otros.

El Ejecutivo del presidente Michel Temer ha lanzado su primer borrador, el cual prevé una edad mínima de jubilación de 65 años, tanto para hombres como para mujeres, lo que ha generado un fuerte rechazo por parte de diversos sectores políticos, sindicatos y buena parte de la sociedad.

Brasil permite actualmente a las mujeres jubilarse con 30 años de cotización y a los hombres con 35 sin que exista ningún límite de edad para ello, por lo que hay casos de personas con apenas 50 años que ya pueden acogerse al sistema estatal de protección social.

La iniciativa apunta a ponerle freno a un creciente déficit que hoy se calcula en cerca de 150.000 millones de reales (44.117 millones de dólares) y que el Gobierno asegura que seguirá en aumento hasta hacer "insustentable" el propio sistema.

La propuesta va más allá de la edad e incluye la imposibilidad de acumular varias pensiones al mismo tiempo, así como una reducción de los beneficios, los cuales dejarían de estar vinculados al salario mínimo (equivalente hoy a unos 250 dólares).

"Se trata de una propuesta dura, extrema y radical", aseguró a Efe Jane Berwange, presidenta del Instituto Brasileño de Derecho del Sistema de Pensiones, una asociación de profesionales de esta disciplina.

La "dureza" de la reforma es uno de los puntos compartidos por Luis Eduardo Afonso, profesor de la Universidad de São Paulo (USP) y quien consideró que la propuesta es "buena", pero todavía "puede ser mejorada".

"Ha sido el conjunto de medidas más completo de la historia reciente del sistema de pensiones de Brasil. Aborda algunos de los principales puntos de desequilibrios. Eso es positivo, pero también negativo", recalcó Afonso.

A su juicio, la propuesta presentada por el Gobierno "es un reflejo de la incapacidad del país" de realizar cambios de "manera más gradual", los cuales se podrían haber llevado a cabo en un "ambiente económico más favorable que el actual".

Brasil se encuentra inmerso en una profunda recesión económica y, si se cumplen los pronósticos, este año acumulará dos ejercicios consecutivos en números rojos por primera vez desde 1930, un nuevo varapalo que se produce en medio de una aguda crisis política.

Según las cuentas realizadas por el Gobierno, para jubilarse con la pensión integral -de unos 1.485 dólares para el sector privado- los trabajadores deberían cotizar durante 49 años, un tiempo excesivamente elevado en opinión de Berwange y Afonso.

La lógica de la reforma, según el secretario del Sistema de Pensiones, Marcelo Caetano, es que "quien más contribuya, más gane".

Para Berwange, sin embargo, el principal vencedor de la reforma será el sistema financiero, ya que, a su juicio, el endurecimiento de las reglas para acceder a los beneficios ya ha estimulado la búsqueda para la contratación de fondos de pensiones privados.

El Gobierno, sin embargo, niega esa hipótesis y descarta que la reforma incluya "estímulos" o "alteraciones" que puedan favorecer la contratación de fondos privados.

La polémica sobre la reforma del sistema de pensiones se acentuó después de que el Ejecutivo decidiera blindar a los militares, que ya cuentan con amplios beneficios y quedaron fuera del paquete propuesto, pudiendo así seguir cobrando dos pensiones al mismo tiempo.

Caetano, no obstante, resaltó que las alteraciones referentes a las Fuerzas Armadas serán realizadas posteriormente por medio de un proyecto de ley específico.

La Propuesta de Enmienda Constitucional del Sistema de Seguridad Social tiene un largo camino hasta ser aprobada y se ha encontrado de frente con un amplio rechazo de la población, especialmente por parte de los sindicatos.

Las centrales trabajadoras han prometido "movilizaciones" y "paralizaciones" si el Gobierno no suaviza su propuesta, la cual, según la secretaría, "no conseguirá anular el déficit del sistema de pensiones, pero si estabilizarlo".

En declaraciones a Efe, el líder de la Força Sindical, Paulo Pereira da Silva, criticó con dureza el paquete propuesto por el gabinete de Temer y adelantó que ese sindicato evalúa una nueva propuesta para discutir con el Gobierno, con el que ya ha iniciado negociaciones.