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Mundo
jueves 25 de agosto de 2016, 01:00

Brasil espera la verdad para Dilma y para Temer

EFE

BRASILIA - BRASIL

El Senado brasileño comienza a decidir hoy el destino de la presidenta Dilma Rousseff, suspendida desde mayo y que puede ser finalmente destituida la semana próxima, lo que confirmaría en el poder al ahora mandatario interino, Michel Temer.

En caso de que Rousseff sea despojada de su cargo, Temer seguirá en la Presidencia hasta el 1 de enero de 2019, cuando finaliza el actual mandato, pero si el Senado absuelve a la mandataria, esta recuperará el poder una vez que se publique la sentencia. La decisión definitiva se prevé que será tomada entre el martes y el miércoles próximos, después de unas maratonianas audiencias que empezarán hoy con la comparecencia de dos testigos de la parte acusadora y otros seis presentados por la defensa, que desde ayer están recluidos e incomunicados en un hotel de Brasilia. Todas las sesiones serán dirigidas por el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Ricardo Lewandowski, quien actúa como garante constitucional del proceso, que la mandataria y sus seguidores calificaron desde el inicio como un golpe de Estado cuajado en el Parlamento.

LA PRÓXIMA SEMANA. Una vez que sean escuchados los ocho testigos, lo cual se prevé que concluirá el viernes o el sábado, el juicio será retomado el lunes, cuando Rousseff comparecerá para presentar su defensa. “Voy al Senado porque creo en la democracia. Debo eso al pueblo brasileño. No voy porque creo en la belleza de mis ojos. Tengo absoluta claridad de lo que están haciendo. Sé que es una injusticia y mi presencia es muy incómoda, extremadamente incómoda”, declaró Rousseff, en un acto con cientos de partidarios. En la que será su primera y única comparecencia al Senado desde el 12 de mayo, cuando fue suspendida de sus funciones y se instauró el juicio político, la mandataria dispondrá de media hora para exponer sus alegatos. Luego, en lo que muchos anticipan que serán los momentos de mayor tensión en todo el juicio, Dilma deberá responder las preguntas que puedan formular los 81 senadores, que en una clara mayoría ya se manifestaron en favor de su destitución.