19 abr. 2024

Bonos del Sudameris Bank fueron adquiridos por banco holandés FMO

El Banco Sudameris colocó ayer la totalidad de los bonos subordinados que emitió en la Bolsa de Valores por 10 millones de dólares, a siete años de plazo.

Operación.  Gustavo Cartes, directivo del Sudameris, durante el toque simbólico de campana.

Operación. Gustavo Cartes, directivo del Sudameris, durante el toque simbólico de campana.

El banco de desarrollo holandés FMO adquirió la totalidad de los títulos, a una tasa de interés de 7,95% anual, teniendo en cuenta que el porcentaje quedó fijado en Líbor (tasa referencial a nivel internacional) de seis meses (0,4468%) más 7,50%.

Con esta segunda colocación, Sudameris cierra su programa de emisión global, que había sido autorizada por 20 millones de dólares. La primera mitad del dinero había sido colocada a finales del año 2013.

El objetivo de esta emisión es contar con más recursos y mayor capacidad para crecer en la base actual de clientes del banco, además de llegar a nuevos segmentos.

El vicepresidente del Banco Sudameris, Gustavo Cartes, apuntó que buscan financiar a mayor plazo a diversos sectores en los que ya están posicionados, como el corporativo, industrial, como es el caso de frigoríficos, cuyas inversiones requieren de mayor extensión de tiempo, indicó.

Comentó, además, que la retención de utilidades será otra manera de contar con fondos para satisfacer esta demanda crediticia.

Los bonos subordinados son títulos emitidos por entidades financieras, que podrían convertirse en acciones (en los casos previstos en la ley), a un plazo mínimo de cuatro años. Estos son actualmente los más escogidos por las entidades para operar en Bolsa.

Otro de los bonos que pueden ser subastados por bancos y financieras son los denominados bonos financieros, similares a los bonos emitidos por empresas comerciales, pero con la diferencia de que el corte mínimo en estos casos no es de G. 1.000.000 o USD 1.000, sino que llega a 300 salarios mínimos (G. 547.216.000) y en dólares de USD 125.000.

No obstante, ambos tipos de bonos pueden ser negociados en el mercado secundario (recompra y reventa de títulos), y pueden ser utilizados para operaciones de Reporto (capacidad de acceder a efectivo ofreciendo como garantía un título con el compromiso de recuperarlo a través de la Bolsa).

En el caso de los bonos financieros, pueden ser renegociados por cortes inferiores en el mercado secundario, con lo que la disponibilidad de liquidez (cambiar el título por efectivo) podría ser parcial; por ejemplo, con cortes de USD 25.000 dentro de los 125.000 de cada bono.

Otra de las diferencias es el plazo; mientras que los bonos subordinados pueden convertirse en acciones y tienen un plazo mínimo de cuatro años, los bonos financieros no tienen posibilidad de conversión y tienen un plazo mínimo de emisión de un año y medio.

Más contenido de esta sección
Las ventas al público en los comercios pyme de Argentina cayeron un 25,5% interanual en febrero pasado, golpeadas por la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores a causa de la elevadísima inflación, y acumulan un declive del 27% en el primer bimestre del año, según un informe sectorial difundido este domingo.
El mandatario decidió crear el fondo nacional de alimentación escolar esperando un apoyo total, pues quién se animaría a rechazar un plato de comida para el 100% de los niños escolarizados en el país durante todo el año.
Un gran alivio produjo en los usuarios la noticia de la rescisión del contrato con la empresa Parxin y que inmediatamente se iniciaría el proceso de término de la concesión del estacionamiento tarifado en la ciudad de Asunción. La suspensión no debe ser un elemento de distracción, que nos lleve a olvidar la vergonzosa improvisación con la que se administra la capital; así como tampoco el hecho de que la administración municipal carece de un plan para resolver el tránsito y para dar alternativas de movilidad para la ciudadanía.
Sin educación no habrá un Paraguay con desarrollo, bienestar e igualdad. Por esto, cuando se reclama y exige transparencia absoluta en la gestión de los recursos para la educación, como es el caso de los fondos que provienen de la compensación por la cesión de energía de Itaipú, se trata de una legítima preocupación. Después de más de una década los resultados de la administración del Fonacide son negativos, así como también resalta en esta línea la falta de confianza de la ciudadanía respecto a la gestión de los millonarios recursos.
En el Paraguay, pareciera que los tribunales de sentencia tienen prohibido absolver a los acusados, por lo menos en algunos casos mediáticos. Y, si acaso algunos jueces tienen la osadía de hacerlo, la misma Corte Suprema los manda al frezzer, sacándolos de los juicios más sonados.
Con la impunidad de siempre, de toda la vida, el senador colorado en situación de retiro, Kalé Galaverna dijo el otro día: “Si los políticos no conseguimos cargos para familiares o amigos, somos considerados inútiles. En mi vida política, he conseguido unos cinco mil a seis mil cargos en el Estado...”. El político había justificado así la cuestión del nepotismo, el tema del momento.