3 de diciembre
Sábado
Nublado con chubascos
21°
29°
Domingo
Mayormente despejado
20°
31°
Lunes
Mayormente despejado
23°
35°
Martes
Parcialmente nublado
23°
33°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Mundo
miércoles 6 de julio de 2016, 03:18

Bombas, milicias y falta de servicios frenan el retorno de los desplazados a Faluya

Bagdad, 6 jul (EFE).- Los remanentes de artefactos explosivos, la presencia de las milicias chiíes y la falta de servicios básicos obstaculizan el retorno de los desplazados a sus hogares en la ciudad iraquí de Faluya, después de que esta fuese liberada del grupo terrorista Estado Islámico (EI) a finales de junio.

En la zona ha aumentado recientemente la polémica, después de la difusión de informaciones sobre la posibilidad de que los habitantes de la ciudad puedan retornar a la urbe en agosto próximo.

El miembro del consejo local de Faluya, jeque Salman Daud, dijo a Efe que "hablar de esa posibilidad es aún prematuro, y quizá suponga una aventura que podría acabar con la vida de muchos, debido a la gran cantidad de bombas escondidas por los terroristas en viviendas y calles".

En esa línea, Daud señaló que, pese al trabajo de los artificieros y voluntarios en la desactivación de bombas en casas y avenidas, estas labores todavía son insuficientes para poner totalmente fin al peligro de estallidos en Faluya.

Esta ciudad es la segunda más importante de la provincia occidental de Al Anbar y estuvo bajo control yihadista desde enero de 2014, lo que complica las labores de desactivación de explosivos, dada la extensión y la gran cantidad de tiempo que estuvo dominada por el EI.

Según Daud, el consejo local de Faluya no desea que se repitan los mismos errores que se produjeron por "el apresurado regreso de los desplazados a Ramadi", capital de Al Anbar y liberada de los extremistas el pasado diciembre.

"Decenas de civiles perdieron la vida por la explosión de bombas, y además muchos habitantes de Ramadi todavía sufren una gran carencia de servicios básicos", señaló.

Los combates para la liberación de Faluya provocaron grandes daños en la red de suministro de electricidad, las plantas de agua potable y partes del hospital central, que el EI destruyó con explosivos antes de huir de la urbe.

Por su parte, un teniente coronel de la policía de Faluya, Ibrahim al Isaui, adelantó que la ciudad aún no está habilitada para recibir a los desplazados, pese a las difíciles circunstancias que viven en las tiendas de campaña.

"Ellos tienen muchas ganas de volver a sus hogares, pero las labores de desactivación y retiro de bombas y la restauración de los servicios básicos requerirá un largo tiempo y una financiación que supera la capacidad de la provincia de Al Anbar", explicó el militar.

En ese sentido, afirmó que, pese a la reapertura de la dirección provincial de la policía de Faluya y a que los servicios de electricidad y agua comenzarán a funcionar de nuevo, "el regreso de los desplazados en agosto parece algo ilógico debido a la gran destrucción que sufrieron esas instalaciones".

Asimismo, la presencia de la milicia chií Multitud Popular, cuyos miembros han sido acusados en varias ocasiones de cometer abusos contra los habitantes suníes de las poblaciones que liberan, crea reticencias entre los desplazados a la hora de volver.

Es el caso de Ali al Mohamadi, que huyó de Faluya por los enfrentamientos entre yihadistas y las fuerzas de seguridad, y que ahora reside en la zona de Al Ameriya, a unos 10 kilómetros al sur de la urbe.

"Los desplazados temen ser capturados, asesinados y maltratados por esos milicianos. No olvidarán fácilmente las torturas, maltratos y vejaciones, por ello no se arriesgarán a regresar a Faluya sin tener garantías de futuro", recalcó.

Asimismo, destacó que las informaciones que le llegan desde Faluya no son tranquilizadoras, ya que hablan de nuevos saqueos e incendios de viviendas cometidos por los milicianos chiíes.

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) expresó en un comunicado su preocupación por el retorno de los desplazados antes de limpiar Faluya totalmente de explosivos, y advirtió de que se repita lo mismo que sucedió en Ramadi, cuando muchos civiles murieron por explosiones.

"Aunque se entiende el deseo de la gente de regresar lo más pronto posible por las precarias condiciones que viven en los campamentos, es importante garantizar que las circunstancias sean adecuadas para el retorno", subrayó ACNUR.

Con la recuperación de Ramadi y Faluya, así como tras varias importantes derrotas en otras zonas, el EI ha perdido mucho terreno y se ve acosado en el norte del país.

Tras la liberación de Faluya, las fuerzas iraquíes centran ahora sus esfuerzos en volver a hacerla habitable y segura para los habitantes que huyeron de ella, aunque no descuidan el próximo gran frente de batalla, la ciudad septentrional de Mosul, principal feudo del EI en Irak.

Amer Hamid