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Opinión
sábado 23 de julio de 2016, 01:00

Autoflagelación sanlorenzana

Por Alfredo Boccia Paz – galiboc@tigo.com
Por Alfredo Boccia

Lo ocurrido en San Lorenzo es sencillamente inexplicable. Cruzar esa ciudad es un sufrimiento. Sus habitantes pierden irritantes horas de viaje para llegar a Asunción. El proyecto Metrobús era una solución para esos problemas. Solo que los concejales municipales, por unanimidad, decidieron que el sistema no pase por San Lorenzo.

Sabemos que las obras de progreso en Paraguay son siempre lentas y trabajosas. Que cuesta vencer la burocracia, la corrupción y las protestas de quienes anteponen sus intereses egoístas. Así sucedió –y sigue pasando– con el Metrobús. Pero lo de la Junta Municipal sanlorenzana raya lo irracional.

El Ministerio de Obras Públicas planteaba desde hace mucho tiempo dos propuestas para el recorrido del sistema. Una de ellas era por la calle 10 de Agosto y la otra por Julia Miranda Cueto de Estigarribia. Ambas salidas permitirían aliviar el drama vial y urbanístico que se vive hoy en el centro de la ciudad. Las autoridades municipales eligieron la segunda opción, por lo que se invirtieron tiempo y dinero público para reubicar a los vendedores de la vía pública. Estaba proyectada la construcción de un mercado modelo para los mesiteros de la calle Miranda Cueto.

Sorpresivamente, ante la presión de los frentistas y vendedores, los concejales cambiaron de opinión y decidieron que el Metrobús debía pasar por otra avenida, llamada Defensores de Chaco. Sabían desde hace tiempo que, por distintos motivos, el MOPC ya había considerado inviable esa alternativa; es decir, se olvidaron de todos los estudios técnicos previos y dictaminaron por su cuenta el trayecto. Genial, salvo por el detalle de que los frentistas de esta última vía todavía no tuvieron tiempo de protestar. Cuando eso suceda, es de suponer que postularán a otra calle. Total, los planes del Metrobús se pueden estirar como un chicle y no hay ningún apuro en hacerlo. Kachiãi son nuestros políticos. Odio usar una palabra tan poco seria, pero ninguna define mejor nuestra manera de manejar la cosa pública.

Una improvisación de este volumen no podía terminar de otro modo. El MOPC decidió que la terminal del metrobús se ubique lejos del centro sanlorenzano: frente al campus de la Universidad Nacional de Asunción. Los concejales de San Lorenzo, temerosos de perder algunos centenares de votos, condenan a 400.000 conciudadanos a seguir viviendo en la prehistoria vial.

El Metrobús tiene sus problemas. Lo vemos en Fernando de la Mora, en la avenida Eusebio Ayala y en el Mercado 4. Pero no construirlo, por nuestra incapacidad para privilegiar el interés general sobre el particular, profundizará nuestro atraso.