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Mundo
miércoles 7 de septiembre de 2016, 22:56

ASEAN encara el fin de una cumbre marcada por el roce entre EEUU y Filipinas

Vientián, 8 sep (EFE).- La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) terminará hoy una cumbre dedicada a avanzar en la integración económica de sus diez socios, que ha estado marcada por las disputas territoriales y el roce diplomático entre Estados Unidos y Filipinas.

La cumbre tiene lugar en Vientián, la capital de Laos, país que este año ostenta la presidencia del grupo del que también forman parte Birmania (Myanmar), Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam.

Los presidentes de EEUU, Barack Obama, y Filipinas, Rodrigo Duterte, volverán a coincidir hoy en la reunión entre ASEAN y EEUU simultánea a la cumbre tras el incidente provocado por el insulto del mandatario filipino al estadounidense.

Ambos se reunieron brevemente anoche en la cena de gala de la cumbre y conversaron durante unos dos minutos para "limar asperezas" después de que Washington cancelara el martes un encuentro bilateral en respuesta al insulto de Duterte, que llamó "hijo de puta" a Obama.

Gran parte de la atención durante la cumbre de ASEAN ha sido desviada hacia este episodio, que llevó a Duterte a "lamentar" sus palabras, y que ha tensado las relaciones de EEUU con uno de sus aliados clave en la región.

Los dos países, que en 2014 reforzaron su colaboración militar, comparten una misma estrategia en el mar de China Meridional frente a Pekín, donde Washington busca contrarrestar el auge del gigante asiático y Manila le disputa la soberanía de algunos islotes.

China reclama casi la totalidad de ese espacio marítimo por el que circulan cada año mercancías por un valor de 5 billones de dólares (4,5 billones de euros) y que contiene grandes caladeros de pesca y potenciales yacimientos de petróleo y gas.

Los conflictos territoriales en esa zona marítima, donde también tienen reclamaciones Brunei, Malasia y Vietnam, han centrado buena parte del diálogo del grupo, que en Vientián ha buscado evitar exponer sus diferencias internas sobre esta cuestión.

Una consecuencia de ello ha sido eliminar las menciones al fallo del tribunal de arbitraje de la Haya que en julio dio la razón a Filipinas sobre la soberanía del atolón de Scarborough, en una decisión que China rechazó y calificó como "nula e ilegal".

El fallo rompió días después la cohesión del grupo ante el veto de Camboya, estrecho aliado y recipiente de millonarias ayudas de Pekín, a incluir una referencia en el comunicado final de una reunión ministerial previa a esta cumbre.

ASEAN y China se reunieron ayer en otro encuentro paralelo y emitieron un comunicado conjunto en el que reiteraron su compromiso con la elaboración del marco de un código de conducta -que negocian desde 2010- para dirimir conflictos de forma pacífica.

Los incidentes entre guardacostas y pescadores han aumentado en los últimos años en esa zona, junto a la militarización por la construcción por parte china de instalaciones de uso militar en diversos islotes.

Ambas partes acordaron en agosto completar en 2017 el marco del citado código de conducta y crear una línea roja de comunicación para usar en caso de crisis.

Estos asuntos dejaron en un segundo plano las discusiones sobre la economía del bloque regional, que el 1 de enero pasado se constituyó formalmente como Comunidad ASEAN.

Este espacio de 622 millones de habitantes persigue crear un mercado y una base de producción única, con libre circulación de capital, servicios, bienes, inversión y personal cualificado.

Para ello, se espera que la cumbre ASEAN adopte varios compromisos sobre la construcción de nuevas infraestructuras, la reducción de las diferencias en desarrollo de los socios o el impulso del turismo.

El bloque aspira con ello a crecer hasta un PIB conjunto de 4,7 billones de dólares en 2020 y a convertirse en la cuarta potencia económica del mundo dentro de 15 años.