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Sucesos
lunes 25 de julio de 2016, 01:00

Asaltan a familia en tres ocasiones y sospechan de grupo comando policial

Por Raúl Cortese

ENCARNACION

A raíz de un asalto ocurrido en la noche del sábado último en la colonia Alborada, distrito de San Rafael del Paraná –a unos 150 kilómetros de Encarnación–, un hombre se encuentra internado en el Hospital del Trauma de Asunción, gravemente herido, mientras que otras víctimas –que dicen haberse salvado de milagro– fueron atendidas en el Hospital de Encarnación.

El hecho denunció Daniel Brizuela, de profesión carpintero, quien asegura que todo comenzó cuando el 19 de junio pasado volvió con su esposa y sus dos hijos pequeños, de Buenos Aires, donde trabajó en su oficio durante tres años para ahorrar dinero, pensando en su futuro y el de su familia. Pero esa misma noche, según dice, como a las 19.00, mientras festejaban su regreso con sus padres, irrumpieron en su vivienda unas cinco personas que bajaron de una patrullera de la Policía Nacional. No pudo ver a qué unidad pertenecía, ya que quedó a unos 40 metros de la casa, afirma.

De los cinco hombres, uno –según el relato de la víctima– vestía uniforme de la policía. Era de estatura mediana, morocho, robusto; este dijo que eran personal de la Interpol.

Luego entraron a la casa de sus padres, a 200 metros del lugar; dijeron que era un allanamiento para buscar dinero y una pistola calibre 9 mm, de acuerdo al denunciante. Allí revolvieron toda la casa reclamando la pistola y el dinero, y como no encontraron, declara Brizuela, los tomaron a él y a su hijo y los encañonaron con el arma, amenazándoles que los matarían. Brizuela asegura que les entregó 100.000 pesos argentinos (40 millones de guaraníes). Una vez consumado, lo amenazó el policía que si realizaba una denuncia, podrían matar a todos sus familiares, “porque los policías son todos amigos”, le dijo antes de marcharse.

LA SEGUNDA. Lejos de finalizar el horror para la familia, el miércoles 20 de julio, en horas de la madrugada, cuatro personas en una camioneta Toyota Hilux, gris, nuevamente llegaron a su casa, intentaron ingresar por la fuerza, rompieron una ventana y de nuevo “el dinero dónde está”, dice Brizuela.

En eso, su cuñado efectúa un disparo al aire en su habitación y las personas salen de la casa, en el momento que llega una patrullera de la comisaría 93, acompañado por Gustavo Benítez, familiar de la víctima.

Dos de las cuatro personas se identifican como el oficial inspector Añasco y subcomisario Julio Cabañas, supuestos personales de Investigación de la Policía Nacional con servicio en el distrito de Tomás Romero Pereira.

Ambos policías vuelven a insistir con el dinero a la esposa de Brizuela, ante los propios efectivos locales. Luego se retiran sin lograr el objetivo.