23 de septiembre
Viernes
Parcialmente nublado con chubascos
17°
21°
Sábado
Chubascos
17°
25°
Domingo
Parcialmente nublado
21°
31°
Lunes
Parcialmente nublado
19°
31°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Política
martes 16 de mayo de 2017, 01:00

Arzobispo espera un real equilibrio de los poderes del Estado

El arzobispo de Asunción, Edmundo Valenzuela, instó a preparar, con tiempo y con la participación ciudadana, una eventual reforma constitucional “que garantice la identidad paraguaya con sus valores culturales y mantenga el equilibrio de los tres poderes, sin dictadura de ninguno de ellos”.

Dijo que una nueva Constitución debe estar en concordancia con el reconocimiento auténtico del valor de la vida humana en todas sus etapas, la familia, del matrimonio de la mujer y el varón, y el desarrollo pleno de la persona.

Instó a hacerlo “con verdadero patriotismo, sin nacionalismo ideológico”, para resolver las barreras que aún se deben superar.

Recordó los hechos de violencia suscitados a raíz de la insistencia en imponer la figura de la reelección presidencial por la vía de enmienda. “En un momento histórico, sin precedentes, hemos superado una grave crisis política y social con la ayuda del saludo que el papa Francisco nos hiciera el pasado 2 de abril invitándonos a buscar soluciones políticas sin cansarnos y sin violencia”, expresó el obispo en su homilía, durante el Te Deum celebrado en la Catedral de Asunción.

Al acto asistieron el presidente Horacio Cartes, los ministros de la Corte Suprema de Justicia, Luis María Benítez Riera, Gladys de Módica y Alicia Pucheta, así como los ministros del Ejecutivo.

No estuvieron el vicepresidente Juan Afara, el titular del Congreso, Roberto Acevedo, ni el presidente de Diputados, Hugo Velázquez.

Valenzuela dijo que la nación no puede favorecer la formación de grupos dirigentes restringidos que por intereses particulares o motivos ideológicos usurpan el poder del Estado. Recordó “la respuesta inesperada y sorprendente que puso fin a la crisis política” en tácita alusión a la determinación tomada por el presidnete Horacio Cartes, de deponer su carrera hacia la reelección presidencial.

Habló de “gestos magnanimos y humildes” de las autoridades políticas.