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Revista Vida
jueves 4 de agosto de 2016, 15:49

Aprendizaje en sepia

Mirar los avisos que se publicaban en los diarios paraguayos de la posguerra del 70 es enterarse de cómo transcurría la vida cotidiana de entonces. Fabián Chamorro y Luis Duarte lo hicieron. Y esto fue lo que encontraron. Pase y vea.
Por Silvana Molina
/ Foto: Fernando Franceschelli.

Se avisa a los padres de familia que nuevamente se hará funcionar la divertida calesita todos los días de fiestas. Además, habrá varias diversiones para los aficionados, como el tiro al blanco, juego al sapo. Además, aviso también al público que en mi casa de negocios se encontrará todas clases de fiambres, bebidas de las mejores y hasta las más finas, cerveza helada, y un surtido completo de confites, caramelos y galletitas. Tiene tranway a su frente. Estación San Miguel". Firma: Cristóbal Silva.
¿Curioso, no? Este aviso y muchísimos otros similares podían leerse en los diarios paraguayos de la posguerra del 70, una manera muy peculiar de publicidad que el historiador Fabián Chamorro se encargó de recopilar. A partir de este lunes, varios de esos anuncios —publicados entre 1869 y 1899— formarán parte de una muestra con la cual la agencia de comunicaciones AYO decidió celebrar su segundo aniversario.

Más allá de las batallas

Si hay algo que caracterizaba a los periódicos que se publicaron después de la guerra, era que siempre tenían un sesgo político. Además, como Asunción era una ciudad ocupada por los imperialistas brasileños, muchas veces se publicaban en portugués.
Pero la búsqueda que Luis Duarte —director ejecutivo de AYO— encargó al historiador resultó más enriquecedora de lo que ambos imaginaron. "Lo que más me llamó la atención fue el objetivo social que tenía la publicidad en aquella época. Porque vos a través de los diarios te enterabas de todo, incluso los mínimos detalles, como dónde comprar carne o hielo, dónde podían ir al médico los pobres, etcétera. Ese tipo de cosas convertía a los periódicos en algo totalmente necesario, sobre todo en ese primer periodo de ocupación aliada", explica Chamorro.
Hojeando los diarios antiguos, al investigador se le abrió un mundo de información que refleja muy bien cómo se vivía en esos días. Así, por ejemplo, vio que mucha gente utilizaba la publicidad gráfica para tratar de ubicar a personas desaparecidas durante la contienda. Además, se topó con avisos que, por ejemplo, ofrecían aplicación de sanguijuelas para tratar enfermedades; o que hablaban de la disponibilidad de hielo en los comercios como algo muy codiciado.
En un anuncio, los encargados de un fonógrafo avisaban que habían recibido nuevo repertorio e invitaban a pasar a escucharlo. Y en otros, se requería a determinadas personas que pasaran a abonar sus deudas y hasta se ofrecían cigarrillos que supuestamente curaban el asma.

Redes de papel
En aquella época, los diarios también avisaban dónde iban a tocar las bandas de música, que eran ocasiones y lugares donde la gente socializaba. "Entonces te enterabas también que fulanita y fulanito se conocieron en tal baile y se iban a casar. O que se casaron, y luego tuvieron hijos. Al ser una sociedad pequeña, todos se conocían y a todos les interesaban estas cosas", explica Chamorro.
A su criterio, la historia cronológica (la que cuenta cuándo ocurrió tal o cual cosa) a veces se olvida de contar cómo vivían los protagonistas. "Se acuerda de qué batallas se pelearon, los descubrimientos que se hicieron, o por qué se destacaron, pero nadie sabe cómo vivían cotidianamente las personas en aquella época, el estilo de vida que llevaban. Y eso es lo que se refleja a través de la publicidad que encontramos en estos periódicos: qué es lo que comían, qué tomaban, cómo se vestían, qué tipo de entretenimientos tenían", detalla.
Según Luis Duarte, a través de este trabajo percibieron que la gente de aquel entonces tenía mucha necesidad de comunicar cosas y de comunicarse, y vieron de qué manera lo hacían. "Si vos trasladás aquello —que es del siglo XIX— a hoy, te vas a dar cuenta de que el diario —y la función que tenía la publicidad dentro de él— era como las redes sociales de nuestros días", opina.

Rescate histórico
¿Y por qué una agencia de publicidad decidió festejar su aniversario con una muestra sobre el pasado?, fue la pregunta recurrente que le hicieron a Duarte. Él se encarga de explicarlo: "Por la filosofía que tenemos como empresa. Creemos que —para todo aquel que se jacte de estar en una búsqueda creativa— la lectura y la investigación son recursos y herramientas sumamente necesarias. Por eso quisimos hacer este rescate histórico, como fuente de inspiración, donde encontramos valores creativos para proyectar el trabajo que hacemos", describe.
Es así que, en lugar de celebrar simplemente con comida y bebida, decidieron hacerlo con esta muestra que celebra los inicios de la publicidad gráfica en Paraguay. "Nosotros tenemos un romanticismo y un dejo de nostalgia por saber de dónde venimos y quiénes fueron los que nos precedieron en esta labor. Por eso queremos dejar esta invitación a seguir investigando, a leer y a visitar centros culturales", propone.
Duarte considera que, muchas veces, buscando ir hacia adelante, uno se olvida un poco de mirar atrás. Por eso resalta: "Conocer el pasado nos ayuda a entender el presente y proyectar un mejor futuro".
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Escuela Pasado
La muestra Escuela Pasado se podrá ver desde el 25 de julio hasta el 5 de agosto en el Centro Cultural El Cabildo. El nombre hace referencia a que se puede aprender también del ayer.
La presentación incluye 25 piezas que hacen un recorrido histórico mediante los registros gráficos publicitarios rescatados del periodo posguerra grande. Los textos son avisos publicados en los diarios El Independiente, El Cívico, El Fénix, El Heraldo, El Imparcial, El Pueblo y La Patria, recopilados por el investigador e historiador Fabián Chamorro, a pedido de la agencia AYO. El acceso es gratuito.