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Mundo
domingo 14 de agosto de 2016, 23:47

Análisis policial vincula cadena de atentados en Tailandia con la insurgencia

Bangkok, 15 ago (EFE).- Un análisis forense de la policía tailandesa vincula la cadena de atentados que mató a cuatro personas e hirió a 35 entre el jueves y el viernes pasado con los insurgentes que actúan en el sur del país, informaron hoy medios locales.

"Las bombas utilizadas en los ataques están relacionadas y son similares a aquellas usadas en los ataques de la insurgencia en las regiones del sur", indicó Suchart Theerasawat, asistente del jefe de la policía nacional, tras una reunión ayer con expertos forenses, informó este lunes el diario "Bangkok Post".

Las autoridades tailandesas han solicitado la cooperación de Malasia, donde supuestamente se adquirieron los teléfonos móviles de la marca Samsung utilizados en los dispositivos explosivos para activar las bombas.

Los atentados son frecuentes en las tres provincias más meridionales de Tailandia donde varios grupos de rebeldes musulmanes reclaman la independencia de la región y su anexión a Malasia.

Las versión oficial, no obstante, insiste en rechazar la actuación de los grupos insurgentes y señala hacia las motivaciones políticas de grupos opositores al Gobierno militar que desde hace dos años tomó el poder en un golpe de Estado incruento.

El Consejo Nacional para la Paz y el Orden, como se conoce formalmente a la junta militar que rige el país, culpa a los grupos políticos que se oponían a la propuesta de Constitución, respaldada por la mayoría de los votantes en el referendo realizado el pasado 7 de agosto.

La acusación hace referencia indirecta al ex primer ministro Thaksin Shinawata y su partido, el Puea Thai (De los tailandeses), aunque estos han desmentido cualquier participación en los hechos.

La cadena de atentados de este 11 y 12 de agosto comenzó con la explosión de un artefacto en un mercado de la ciudad de Trang (sur), que causó un muerto, una vendedora ambulante tailandesa, y siete heridos.

Unas horas después, dos bombas estallaron con 20 minutos de diferencia en la ciudad portuaria de Hua Hin (centro), un destino turístico principal situado a unos 150 kilómetros al suroeste de Bangkok.

La series de explosiones, en total estallaron 14 bombas, se prolongó hasta la mañana del viernes y dejó cuatro muertos, todos ellos tailandeses, y 35 heridos, diez de ellos extranjeros.

Los cuerpos se seguridad además han desactivado o detonado bajo control otros ocho explosivos, cinco de ellos durante este fin de semana.

Los atentados golpearon las provincias de Phang Nga, Surat Thani, Chumphon, Trang, Phuket y Prachuap Khiri Khan, a la que pertenece Hua Hin, todas ellas partidarias de la Constitución aprobada, según apuntan las autoridades.

Más de 6.500 personas han muerto en el sur de Tailandia desde que el movimiento separatista musulmán reanudó la luchar armada en 2004, después de una década de letargo.

Los insurgentes denuncian la discriminación que sufren por parte de la mayoría budista y exigen la creación de un Estado islámico que integre las provincias de Pattani, Yala y Narathiwat, que configuraron el antiguo sultanato de Pattani y que Tailandia anexionó hace un siglo.