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Mundo
viernes 22 de julio de 2016, 12:05

Afectados por inundaciones en Asunción emprenden retorno a casa tras crecida

Asunción, 22 jul (EFE).- Cerca de 25.000 afectados por las inundaciones del pasado diciembre en Asunción, que obligaron a desplazarse de sus hogares a unas 100.000 personas en la capital, han regresado a sus casas después de que el nivel del río haya descendido por debajo de los cuatro metros de altura.

Con estos datos, la Dirección de Gestión y Reducción de Riesgos y Desastres de la Municipalidad de Asunción estima que el Operativo Retorno de estas familias, iniciado hace una semana, ya ha alcanzado al 40 % de las más de 60.000 personas que continuaban desplazadas de sus hogares, declaró a Efe Aníbal Arias, miembro de este departamento.

Pese a ello, unas 40.000 personas permanecen todavía refugiadas en precarias casetas de madera y chapa diseminadas por parques, paseos centrales de las calles, plazas y otros espacios públicos, así como en predios militares.

Algunos refugios, como el que funcionaba en la plaza Expopar, en el barrio Republicano de Asunción, ya han quedado prácticamente despoblados, y las tareas de la Municipalidad se centran en la limpieza y la retirada de escombros para rehabilitar el parque, según Arias.

El técnico admite que en esta zona los vecinos, en su mayoría de un nivel económico medio-alto, reclamaron con frecuencia a la Municipalidad que desalojara de las plazas del barrio a los damnificados por las inundaciones, que proceden de los barrios empobrecidos de la capital.

En otros espacios, como la cancha de tierra del club deportivo Pablo Rojas, en el mismo barrio, se refugiaron más de 1.600 personas entre diciembre y enero, cuando la crecida del río Paraguay alcanzó su nivel crítico, con 7,88 metros de altura a su paso por Asunción, y decenas de miles de hogares anegados de agua.

Hoy apenas quedan en esta cancha las casetas de tres familias, y los funcionarios municipales ayudan a algunas de ellas a desmontar sus refugios provisionales y cargar sus muebles en camionetas, para trasladarlos de vuelta a sus casas.

Es el caso de Leticia Cabral, del barrio ribereño de Caacupemí, que hoy, después de nueve meses desplazada, desclava los puntales de madera que sostienen las paredes y el techo de la caseta, con cuidado de no dañar los materiales, ya que dice que no sabe si los volverá a necesitar en caso de que el río vuelva a desbordarse.

Aseguró que, una vez regrese a casa, tendrá que volver a conectar la instalación eléctrica, el agua potable y otros servicios que quedaron interrumpidos a raíz de la inundación, además de limpiar el barro y otros residuos que el río trajo hasta el patio de su vivienda.

La Municipalidad presta su apoyo en estas tareas, así como en el arreglo de las calles y la canalización de arroyos, ya que barrios enteros quedaron "devastados" después de "tres grandes inundaciones consecutivas", la última de ellas en diciembre, y que fue la mayor registrada desde 1982, según Arias.

Sin embargo, la recuperación de estos lugares es lenta, y aunque en muchas zonas el agua ya se ha retirado, continúan rebasadas de barro y residuos, como sucede en los barrios cercanos al vertedero de Cateura, donde muchas familias cruzan canales repletos de basura con sus colchones y muebles a cuestas, hasta llegar de regreso a sus casas.

En diciembre de 2015, cerca de 100.000 personas, en su mayoría procedentes de los Bañados, los barrios ribereños de Asunción, tuvieron que abandonar sus casas por la crecida estacional del río Paraguay, que se vio agravada por el fenómeno climático de El Niño.

El Gobierno paraguayo solicitó a los afectados por estas inundaciones que permanecieran refugiados en casetas ubicadas en espacios públicos y recintos militares, y les pidió que no regresaran a sus hogares, en previsión de que las inundaciones se agravaran en junio.

Sin embargo, a lo largo de este mes el nivel del río continuó con su tendencia descendente y se aproximó a su caudal normal, por lo que muchos pobladores han logrado al fin regresar a casa.