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Mundo
miércoles 13 de julio de 2016, 13:53

Adriana Barraza, entre la risa de su nueva telenovela y compromiso con México

Miami (EE.UU.), 13 jul (EFE).- La actriz mexicana Adriana Barraza pasa sus días riéndose gracias a su trabajo en la telenovela "Silvana sin lana", pero en las noches tiene una cita fija y dolorosa: participa en el pase de lista de los 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa.

"Ha sido muy bonito", dijo Barraza sobre su participación en la telenovela en la que comparte protagonismo con la colombiana Maritza Gutiérrez y el puertorriqueño Carlos Ponce. "Imagínate que tengo meses riéndome ¡y en el trabajo!", señaló.

"Silvana sin lana" es una comedia en la que la actriz y directora mexicana da vida a Trinidad "Trini" Altamirano, a la que describe como "una señora muy difícil, que nació muy rica y que por razones muy particulares termina pobre.

Asegura que aunque es divertido su trabajo en esta telenovela, que se estrena en Estados Unidos el próximo día 19, no ha sido una tarea fácil.

"Hacer comedia es muy difícil, porque es muy fácil pasar de la comedia a la fantochada. Los directores, Luis Manzo y Ricardo Schwarz, me han cuidado para que eso no pase", indicó.

Como todo actor, Barraza busca conectar con su personaje, pero hasta cierto punto. "Ella tiene un gran corazón y todas las cosas espantosas que hace tienen detrás su gran amor por sus hijas", describe Barraza, con una mezcla de horror y risas.

Allí, en el amor por la familia es donde se encuentra con Trini. "Del resto no hay nada que nos une a mí y a Trini", aseguró.

Barraza es lo más cercano que tienen a Meryl Streep los mexicanos e hispanos de Estados Unidos, que se ha convertido en su segunda casa.

Desde que irrumpió en escena en 1994 en la película para televisión "Las cosas simples", la veterana intérprete no ha dejado de trabajar y ganar reconocimientos por su trabajo en telenovelas y cine, delante y detrás de las cámaras.

En 2001, le llegó la fama internacional de la mano de Alejandro González Iñárritu, quien la escogió como la madre de Gael García Bernal en la galardonada "Amores Perros". También con el director mexicano logró la nominación al Óscar como mejor actriz en 2007 por "Babel".

Desde entonces, se mueve entre América Latina y Hollywood, con papeles en series como "The Strain" (FX) y "Capadocia" (HBO).

Sin embargo, no fueron ni los reflectores, ni las estatuillas los que dejaron la mayor marca en la vida y en la carrera de Barraza.

"El día que me operé (de cáncer de seno en 2015) cambió todo radicalmente en mi ser interno", reveló la artista. Su transformación, como la de muchos otros pacientes, la llevó a valorar más la vida, la familia, la espiritualidad y su propio cuerpo. Pero en el caso de Barraza fue más allá.

"Como ser humano siento más la necesidad de luchar por las causas en las que creo", señaló. "Como mexicana, tengo el derecho de expresar mi sentir sobre lo que me duele en mi país (...) Siento la responsabilidad de hacer oír mi voz".

En junio de 2016 publicó una carta abierta al presidente de México, Enrique Peña Nieto, y otros funcionarios en la que pedía el fin de la violencia y buscar un diálogo con los maestros en el estado mexicano de Oaxaca. Su texto llegó a las primeras planas de la prensa mexicana y estadounidense.

Su compromiso no es de momentos. Cada noche, a las 22.00 hora de México, un grupo de tuiteros, encabezados por el reconocido periodista y productor mexicano Epimigenio Ibarra, tuitea los nombres y las fotos de los 43 estudiantes desaparecidos en septiembre de 2014 en Iguala.

"El mismo día que me operé recibí una invitación de Epimigenio a pasar la lista en Twitter de los estudiantes de Ayotzinapa y cómo me iba a negar. Ahí comencé a participar y lo seguiré haciendo. Es un tema que no se ha resuelto legalmente. Es mi deber", afirmó.