9 de diciembre
Viernes
Lluvioso
21°
26°
Sábado
Poco nublado con tormentas
21°
27°
Domingo
Parcialmente nublado
20°
31°
Lunes
Mayormente nublado
22°
32°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Opinión
martes 2 de agosto de 2016, 01:00

Acostumbrada improvisación

Por Víctor Ferreira - TW: @VicFerreira77

Las obras de la avenida Laguna Grande, más conocida como Acceso Este, de 11 km, que unirá la ciudad de San Lorenzo con Asunción, paralela a la avenida Mariscal López, es sinónimo de la acostumbrada improvisación del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) para la concreción de infraestructuras públicas.

Hace más de dos años que dieron la palada inicial a las obras, que fueron adjudicadas en mayo del 2014 al consorcio Asunción SA y Asociados (EDB Construcciones SA), por G. 127.166 millones. Sin embargo, hasta la fecha no llega aún ni al 50% de avance.

La obra registró un considerable atraso, ya que no se previeron los sistemas cloacales en el proyecto inicial, por lo que se hizo otra licitación para ejecutar esta parte, que hoy está en etapa de inicio. Este imprevisto costará otros G. 34.888 millones.

La elaboración de los estudios de factibilidad, antes de licitar las diferentes obras públicas, cuesta una fortuna al Estado. Pero estos estudios, en la mayoría de los casos, no prevén soluciones definitivas a las obras, por lo que terminan con un considerable encarecimiento. Basta con mirar un ejemplo claro: Las obras de la avenida Ñu Guasu, que en cuatro años todavía no terminan y tienen un encarecimiento del 20%.

En el caso del Acceso Este, es el colmo que los proyectistas no hayan visto la necesidad de obras cloacales en una zona donde los desechos están al aire libre, y con olor repugnante. Quizá los sentidos de los ingenieros proyectistas fallaron en la ocasión.

Por otro lado, el MOPC se jacta de llamar "avenida" a lo que será una angosta calle de dos carriles, que con un poco más de inversión y visión, sí pudo llegar a ser una avenida, con todo lo que implica este concepto. La gran solución de los ingenieros al proyecto es que "no se permitirá estacionar en esta arteria".

Es verdad que el trazado incluye ahora desagües pluviales y cloacales, lo que representa el 80% de lo que se ejecutará. Empero, la falta de visión del MOPC queda a la vista, porque en pleno crecimiento del parque automotor, y más en la capital, siguen proyectando "avenidas" de dos carriles.

El pueblo paraguayo merece que las obras del MOPC sean con una visión a futuro, que se ejecuten de acuerdo al cronograma –en tiempo y forma– y que los precios no se inflen como ocurre siempre. Además, se debe castigar a las empresas que incumplan con el calendario de ejecución.

Al mismo tiempo, se debe sancionar a las firmas (las mismas de siempre) que realizan un pésimo diseño de los diferentes proyectos.