06 de octubre 2017 - 01:00
A un año de las presidenciales en Brasil, nadie sabe nada
Decir que nadie sabe quién ganará las elecciones presidenciales en 2018 es quedarse corto. A un año de los comicios, ni siquiera se sabe todavía quienes serán los candidatos o, incluso, si el favorito estará o no en prisión.

La carrera es la más abierta en muchos años en el gigante sudamericano, que sigue tambaleándose bajo los efectos de un cóctel letal de escándalos de corrupción, crisis económica y fuerte polarización política.

El presidente Michel Temer siempre dijo que no buscará la reelección y, siendo el líder más impopular desde que se realizan estas encuestas en el país, no debería tener gran influencia sobre su sucesor.

Según los múltiples sondeos, el mejor situado, con margen amplio, es el ex presidente Lula da Silva.

Muy querido durante sus dos gobiernos entre 2003-2010, el ex mandatario ha visto cómo muchas de sus políticas retrocedían con las reformas conservadoras iniciadas por Temer y, lo que es peor, ha sido condenado por corrupción.

A día de hoy, Lula recurre en libertad la pena de casi 10 años que le impuso el juez Sergio Moro por recibir un apartamento a cambio de beneficiar ilegalmente a una constructora con obras en la petrolera estatal Petrobras. Si pierde, debería entrar en prisión o, como mínimo, quedar fuera de la carrera. Si gana, todavía tiene otros 6 procesos abiertos. Pese a todo, la última encuesta de Datafolha mostraba a Lula liderando la mayoría de los escenarios para la primera vuelta de las elecciones previstas para el 7 de octubre de 2018, con un porcentaje de entre 35% y 36%. AFP